Estás en mi corazón y te abrocho el cinturón,
un nuevo mensaje para el Día del amor y la amistad
San Antonio, Texas — Este año, ya que el Día del amor y la amistada cae en pleno medio de la Semana dedicada a la seguridad vial infantil, éste incorpora un nuevo mensaje afectuoso. Del 11 hasta el 18 de febrero los eventos y las actividades realizadas como parte de este esfuerzo nacional de concienciar al público en cuanto el peligro que corren los niños al viajar en vehículos contarán con la participación de padres de familia y personas que trabajan cuidándolos y recalcarán cuan necesario es siempre sujetarlos, ya sean usando los asientos de seguridad infantil, las sillas buster o los cinturones de seguridad.
Organizaciones en todas partes del país ayudarán a sus familias entender que una forma de demostrar el cariño que sienten por sus hijos es procurando que cada vez que se suban al auto o camioneta cada uno de sus hijos viaje colocado dentro de un asiento o silla de seguridad.
Muchas de estas organizaciones están participando en una iniciativa nacional bilingüe llamada Corazón de mi vida. El enfoque de este programa es proporcionarle a los padres de familias, las personas que trabajan cuidando los niños y la comunidad de habla-hispana cómo deben proteger a sus hijos cuando salgan en sus coches basándose en el amor que tienen por ellos.
Como parte de las actividades de este semana, cuatro organizaciones- National Latino Children´s Institute [El Instituto Nacional que aboga a favor de los Niños Latinos o NLCI], National Highway Traffic Safety Administration [Dependencia federal encargada de administrar la seguridad vial en el transporte y las carreteras o NHTSA], la compañía de seguros Nationwide Insurance y Aspira de Nueva York efectuarán en una rueda de prensa durante cual se darán a conocer las últimas cifras en cuanto a la tasa de mortalidad y daños físicos por accidentes de tránsito entre la comunidad latina, presentarán el programa Corazón de mi vida, personas afectadas hablarán de cómo esto les ha afectado la vida y se demostrará cómo se deben instalar los asientos de seguridad infantil.
Los últimos estudios estadísticos promulgados por el Centro para el Control de Enfermedades indican que en la comunidad latina la principal causa de muerte entre personas de 1 a 44 años de edad es los choques automovilísticos y que en términos globales sólo las enfermedades cardíacas y el cáncer matan a más latinos. Un estudio elaborado por NHTSA indica que la tasa de mortalidad de niños hispanos entre 5 y 12 años de edad supera a la de niños que no son de ascendencia hispana por un 72%. Esto implica que aunque un niño hispano viaje 50% menos millas que un niño no-hispano de raza blanca, la probabilidad de que muera en tránsito es dos veces mayor.
«El problema principal es que a la comunidad latina no se le ha proporcionado información en cuanto al uso de los asientos infantiles y cinturones de seguridad en una manera que a ellos les impacte» opina la señora Rebeca Barrera, presidente de NLCI. «Muchas familias piensan que viajar con sus hijos sentados en falda, bien sujetados en los brazos de algún adulto en el asiento delantero ayuda protegerlos pero hoy en día, al paso que todos vivimos y movemos, es mucho más seguro colocarlos dentro del asiento de seguridad apropiado para su edad.»
NLCI elaboró el programa Corazón de mi vida en asociación con NHTSA y la compañía de seguro Nationwide Insurance. Este programa aboga a favor del uso de equipo de seguridad vial infantil aprovechándose de los dones de la cultura latina y enfatizando el papel importante que los niños juegan no sólo en la vida familiar sino también en esta sociedad. Como parte de este esfuerzo de cambiar las actitudes que existen dentro de la comunidad latina, este programa incorpora y se vale de los valores, las tradiciones y el misticismo de esta rica cultura.
Como explica la señora Barrera «la frase "corazón de mi vida" reconoce que los niños son el meollo de la familia y, a la vez, capta la esencia del mensaje que queremos difundir dentro de la comunidad latina en cuanto a la seguridad vial y sus hijos. Tan convencidos estamos que esta imagen es tan poderosa que la comunidad al fin entenderá lo urgente que es que nuestros hijos siempre viajen en el asiento trasero con todos sus cinturones de seguridad bien abrochados.»
Al realizar las actividades que integran Corazón de mi vida en distintas ciudades del país, los representantes de NLCI descubrieron que más del 50% de las familias que participaron en estas actividades no tenían asientos infantiles para sus hijos y cuando revisaron los que estaban instalados, pocos asientos estaban sujetado en forma correcta.
«Nuestra estrategia es sacarle provecho a las tradiciones y actividades positivas de nuestra cultura y reconocer lo mucho que nuestros padres de familia hacen por sus hijos. Las actividades que comprenden este programa no sólo recalcan el amor que un padre siente por su hijo sino que lo usa para lograr que juegue un papel más activo en su protección y este mensaje se lo presentamos con un sabor muy latino.»
Por medio de estos esfuerzos NLCI también detectó dos otros factores que interfieren con la aceptación y uso de los asientos infantiles: la pobreza y la costumbre de vivir entre familia.
Conrad Gonzales, el coordinador del programa de seguridad vial de NLCI nos explica «Es que los asientos son caros y ocupan mucho espacio. Familias latinas también suelen ser más grandes y muchas veces el primer, y único, vehículo que la familia tiene es la camioneta que usan para el trabajo esto hace que acomodar toda una familia sea más difícil. Agrégale a esto que sólo las camionetas más caras pueden acomodar más de dos personas por asiento y que los buenos modales requieren que los puestos más cómodos sean para la gente mayor, es común que los niños que pueden viajan sentados en la caja de la camioneta. Los chiquitos suelen viajar sobre las faldas o en brazos porque las familias creen que ahí van más seguros.»
Además de los factores económicos otros factores que entran en juego son interpretaciones equívocas de ciertos dichos y refranes culturales. «Ciertas expresiones y dichos que hemos usado generación tras generación como "lo que mande Díos" pueden interpretarse como una expresión que implica "¿para qué hacerlo si mi destino está predeterminado?" Pero en vez de aceptar o rechazar este fatalismo, Corazón de mi vida celebra la importancia que la religión juega en la cultura latina efectuando ceremonias de bendición para los asientos a usarse y alentando que todos juguemos un papel importante "ayudándole a Dios proteger a nuestros niños"» comenta la señora Barrera.
Como parte de un proyecto piloto, este programa se realizó en 12 ciudades con distintas comunidades latinas. Los resultados confirman que cuando el mensaje les llega al corazón, latinos captan la importancia de sujetar sus hijos abrochándoles sus cinturones de seguridad. Los materiales que integran este programa se presentan utilizando un formato de cuatro actividades comunitarias. Esto incluyen las pláticas con padres de familia, ya sea en una guardería infantil, iglesia, clínica o centro comunitario, durante cuales los participantes tienen la oportunidad de hablar sobre la importancia de la seguridad vial infantil y toda actividad que la afecte. Toda información presentada se presenta dentro de un contexto apropiado y a los participantes se les da la oportunidad de aprender cómo instalar los asientos. En las ceremonias de bendición, un clero bendice los asientos recordándoles que Díos les ha entregado sus hijos para que velen por su bienestar.
«Todas estas actividades se realizan en conjunto con una rueda de prensa y con un taller durante cual se les enseña a todos cómo deben instalar los asientos infantiles. Siempre procuramos establecer algún contacto personal con cada uno de los participantes» dice la señora Barrera.
Gabriel Cano el portavoz de NHTSA nos explica que «Dado el crecimiento en la población latina hace que el uso o desuso total de los asientos infantiles y cinturones de seguridad pase a ser un tema importante dentro del campo de la salud pública. Este programa bilingüe no sólo abarca el uso debido del equipo de seguridad vial sino también otros temas importantes como la seguridad peatonal, y la problemática del conductor embriagado.»
Otro integrante importante de esta alianza nacional que vela por los intereses de los niños latinos es la compañía de seguro Nationwide Insurance. Esta empresa donó USD 350.000 hacia la elaboración de este programa y la compra de asientos infantiles que se distribuyeron a la comunidad por medio de organizaciones locales.
«A nuestra empresa, Nationwide Insurance, le enorgullece haber aportando los fondos necesarios para la elaboración de un programa tan innovador. Estamos sumamente comprometidos a continuar los esfuerzos abarcados por nuestros aliados.» asegura Marco Capalino el director de creación de mercados nuevos de Nationwide Insurance.
NLCI es una organización sin fines de lucro que intenta darle voz a la juventud latina estadounidense elaborando programas e iniciativas comunitarias que fomentan su bienestar. Su razón es fomentar y la puesta en práctica del Agenda nacional que elaboramos. Ésta que tiene como meta el desarrollo integral y saludable de la juventud latina y simultáneamente promueve una mayor apreciación de la cultura, historia y herencia latina y cómo ésta encaja con los desafíos que nuestros hijos enfrentan.
Para mayor información en cuanto al programa Corazón de mi vida o NLCI en sí por favor comuníquese con: Conrad Gonzales llamando al 210-228-9997.
This project is possible with funding from

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